martes, 7 de septiembre de 2010

RELATO 100: "SIN RENCORES"


Buenos días, amigos del murciélago.

Antes de nada quisiera pediros disculpas. La semana pasada, por problemas personales, no colgué ningún relato.

Pero aquí estamos de nuevo, y además con el cuento número 100 en nuestra andadura narrativa.

El tema de hoy: EL RENCOR.

El rencor es un gran tema para explotar en una historia.
El rencor es innato en el ser humano. Unos lo dejan atrás pronto, otros lo cargan hasta el final de sus días, pero todos nos vemos poseídos por él en algún momento.

Hay personas incluso que lo acumulan, como nuestro protagonista, y hacen de él su estandarte. Y sólo es necesario un pequeño empujoncito para se vomite toda esa bilis.

En literatura es un motor dramático poderoso, que los mejores escritores han sabido rentabilizar con gran éxito. No hay historia de venganza sin una dosis bien estudiada de rencor en tal o cual personaje.
Alejandro Dumas no habría escrito la venganza literaria más famosa, aún por superar: EL CONDE DE MONTECRISTO.

Personajes con nombres tabacaleros a parte, si uno quiere escribir una historia sobre el rencor, sólo debe recordar aquella faena que le hicieron y recrearse en lo que le hubiera gustado hacer o decir, y no hizo ni dijo. El rencor es una lacra muy oscura, pero se le puede sacar partido narrativo.

Y me dejo de monsergas. A leer:



SIN RENCORES




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Echó un último trago al café con hielo. Se lo hacía muy cargado, tanto que ni el azúcar ni el hielo suavizaban la amargura. Ya se lo tenían prohibido por la tensión, pero a esas alturas Millán siempre se había pasado por el forro de los cojones los avisos que la propia biología prodiga, al igual que los consejos de familia, amigos, médicos y su puta madre. Y ahora más que nunca [...]

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Volved lo antes posible. Este murciélago os echará de menos.

¡UN CUENTO A LA SEMANA!