martes, 27 de julio de 2010

RELATO 95: "UN CERO A LA IZQUIERDA"


Buenos días, amigos del murciélago.

Cuando uno es niño confía ciegamente.
Creemos que la abuelita ha ido al cielo, que los reyes se han comido el turrón, y que el ratoncito Pérez compra dientes a domicilio. Y esta bien que así sea, la infancia es para eso.

Pero tarde o temprano llega el día.
Descubrimos que nuestros padres mienten, que las cosas no son como dicen que son, nos sentimos traicionados, aterrorizados por la perspectiva de un mundo nuevo y desconocido, y perdemos parte la inocencia. Nos volvemos desconfiados.
Eso también esta bien, forma parte del ciclo, y supone un mecanismo de defensa.

Todo esto, amigos míos, que más o menos todos hemos vivido de una u otra forma, es tema para un relato.

Puede ser serio o ser un disparate.
Qué más da si le sacamos un poco de jugo a nuestra parte infantil.

Seguramente, aquellos de vosotros que escribís, habéis recurrido alguna vez a vuestros recuerdos de infancia. Ahora hacedlo de forma consciente y trabajad sobre ello. Si controláis un poco podréis compartir con los demás un poquito de vuestra vida, y los demás se verán reflejados en ella.

Este disparate es sólo un ejemplo humorístico, incluido en mi serie "MENTIRAS EN BREVE".

Espero que lo disfrutéis:



UN CERO A LA IZQUIERDA



***

Cuando uno compra y vende es para ganar.
Si se pierde, y se pierde mucho, lo mejor que uno puede hacer es correr. Y eso hizo cuando saltaron las alarmas: corrió entre las cabinas de los agentes, perseguido por su jefe y se encerró en el baño de caballeros. Ganó por una cabeza.
Inmediatamente, el picaporte empezó a girar, pero él ya se había asegurado de echar el cerrojo [...]


***





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Volved pronto.

¡UN CUENTO A LA SEMANA!

3 comentarios:

Jessica dijo...

Lo de encerrarse en la baño me suena muchiisimo!!! ha sido tantas veces mi búnker de protección!que habría hecho yo sin ese gran pestillo y sin esa gran puerta! jajajajja!!! Es muy molón el cuentecico, me he partido de risa! Menos mal que en mis tiempos no habían zapatillas como las de tu foto, ahora las fabrican con pinchos en la suela??!! Joder las madres, ya no se andan con chiquitas...

Un beso.

Jess.

GAB dijo...

Barbaro, me hiciste recordar, aunque a nosotros no era con zapatilla, (era una ecologica vara de arbol durazno) pero la intencion era la misma, jeje.

muy bueno murcielago, un gustazo pasar por la cueva.

SERGI ÁLVAREZ dijo...

Yo creo que todos podemos identificarnos con el castigo paterno de un modo u otro ¿no?
Y quien esté libre de pecado que tire la primera... zapatilla

Un abrazo a los dos!