martes, 13 de enero de 2009

RELATO 33: "GENERACIONES"

Buenas tardes, amigos del murciélago.

Antes de nada, dar las gracias a todos los que se han molestado en dejarme sus mensajes durante el 2008 y la pequeña parte del 2009 que llevamos. Uno escribe, y puede comprobar las visitas que hace la gente en el Blog, pero si no opináis… bueno, si no opináis no tiene tanta gracia.

Me gustaría que la literatura generara más debate, que estos pequeños cuentos que os ofrezco, unos meramente lúdicos, otros con más miga, todos con la mala leche de vuestro murciélago rojo, os dieran que pensar. Durante un ratito, al menos. Así que no tengáis vergüenza en expresar vuestras impresiones. No se trata tanto de hacer una crítica literaria como de hacer un pequeño ejercicio de exploración del alma humana.

Buf, ya me pongo pesado, no lo puedo evitar.

Pero, como decía, quisiera seguir con el debate que se generó en los comentarios de mi último cuento “NOCHE DE REYES”. Así que ahí va otro relatito breve para que nos explayemos un poco con el tema “padres e hijos”.

¿Es la influencia de los padres lo que convierte al hijo en lo que es ahora? ¿Somos iguales que nuestros padres a pesar de llevarles constantemente la contraria? O lo que es lo mismo, ¿nuestra personalidad y nuestros actos son consecuencia de la educación recibida o responden a nuestra propia naturaleza? ¿Existe realmente esa naturaleza propia, ese instinto, ese programa personal e intransferible, o viene condicionada por todo lo vivido? ¿Podemos cambiar, podemos llegar a la lucidez? ¿Estoy divagando como un filósofo borracho de anís?

En fin, tantas preguntas por responder y tantas contradicciones. Lo que interesa en sí es la visión de cada uno de vosotros. Eso es lo que busco.

Y ahora, sin más dilación, el cuento:



GENERACIONES.



"Estaba yo picando mi ticket cuando apareció detrás de mí, con cierta prisa, un tío con pinta de macarrilla que llevaba de la mano a un crío de unos diez años. Aunque no se parecían en nada, uno enseguida se daba cuenta de que eran padre e hijo.

El padre quería que el niño saltara, el hijo, muy digno, se negaba.

Discutieron apresuradamente, intentando no llamar la atención, pero al final, el macarrilla tuvo que pagar los dos billetes.

- Hay que hacer las cosas bien- me dijo el niño, satisfecho, cuando pasó a mi lado.

- Mierda de hijos- me dijo el padre".





DESCARGA EL RELATO CLICKANDO AQUÍ:


GENERACIONES




Espero que os haya gustado. Por favor, descargadlo (ya sabéis cómo) y enviadlo a vuestros amigos a través de mail.

Y si os ha parecido interesante el tema… dejad vuestra opinión. Recordad que no debéis pasar apuro, aquí se respeta a todos por igual (salvo a políticos y obispos).
Las sabias palabras de mi abuela me han ayudado mucho en esta vida. Escuchadlas:

“La vergüenza era verde y se la comió un burro”.

Volved pronto. Este murciélago os esperará en su cueva, con la copita de anís preparada y…

¡UN CUENTO A LA SEMANA!

10 comentarios:

persis dijo...

Yo no tengo dudas de que los padres influímos directamente, y en un alto porcentaje, en la formación de la personalidad de nuestros hijos. Lo que no significa que ellos sean iguales a nosotros.
En la formación de la personalidad intervienen varios factores: la naturaleza (condicionado por lo físico heredado, lo propio y lo adquirido), lo social en primer grado (familia como grupo primario)y lo social en segundo grado (los grupos de pares y el contexto socio cultural, su propia historia)
Lo que el niño trae consigo es modificado por la educación que le dan sus padres. Ésto le sirve para filtrar o adquirir selectivamente lo que el entorno le ofrece, para incorporarse paulatinamente a la sociedad como miembro activo y generador de cultura.
Si un chico hace algo sólo por dinero, es porque aprendió (y sólo puede hacerlo de un adulto cercano con autoridad) que el dinero es el motor y objetivo de las relaciones humanas. Si el niño nos ve ofrecer dinero para no pagar una multa, no nos asombremos si después nos pide dinero para hacer las tareas de la escuela.
¡Saludos!

El Maestro Pelínkano dijo...

Pues yo creo que es racista... Ah no, que eso era la semana pasada!! :p
Siempre los hijos salen en función de los padres, o por imitación o por todo lo contrario, por que intentan ser lo más opuestos posible. Pero total, yo nací de un huevo, o sea que tampoco me hagais caso ;)

[nk]* dijo...

Pues yo creo que el niño era adoptado, no es por llevarte la contraria Murciélago, pero ese niño en el hipotético caso que no fuera adoptado, no es del padre sino de la madre y el padre era padrastro, jajaja. Vaya tela, si que nos parecemos a los padres está clarísimo aunque uno intenta mejorar cosas, pero marca mucho lo que se vive en casa, y es que son muchos muchos años todos juntos en un espacio reducido, ¡verdad!
Saludos, yo estoy intentando graduar mi tono de voz a veces se me olvida que no estoy en casa de mis padres, jajaja.
Queremos otro escritooo, este año te lloverán más comentarios y largos por pedirlos a los reyes...

SERGI ÁLVAREZ dijo...

Buenas noches, gracias a los tres por dar vuestra opinión:

después del sesudo análisis de Persis (¿eres psicóloga?)creo que los cuatro estamos de acuerdo en que lo aprendido de los padres condiciona la conducta futura de los hijos. PEro sigue candente el eterno debate ¿naturaleza o conducta aprendida? ¿sómos lo que somos y estamos programados para ello, o somos lo que aprendemos?

Por mi parte, tengo mi pequeña teoría, por supuesto bastante cutre. Creo que los niños tienen un carácter marcado que, a lo largo de los años, se ve matizado por la educación. Creo que, en la mayoría de casos, nuestros padres son muy diferentes el uno del otro, y que es ese carácter nato el que hace que aprendamos de uno o de otro, según nos parezca más acertado o práctico o no. Es decir, las enseñanzas (inconscientes) y el carácter de uno de los padres bloquean las enseñanzas (inconscientes) del otro y el niño al final se queda con lo que le parece mejor. Es por eso que es importante que ninguno de los progenitores sea demasiado dócil, en ese caso lo aprendido será probablemente lo que marca el progenitor dominante.
Es decir, yo soy lo que soy porque he aprendido de mi entorno, pero he elegido lo que he querido aprender y por lo tanto lo que hoy en día soy.
¿cómo os habéis quedado?
Lo dicho, son pamplinas varias que me monto yo solito, aunque no dejo de pensar que son ciertas.
Aunque leyendolo bien, la forma me parece algo enrevesada, pero el fondo me parece sencillo y poco original. Somos una mezcla de genes egoístas que buscan la supervivencia y la continuidad, y una serie de conocimientos robados del entorno. Eso es lo que nos diferencia del resto de animales. Nuestra constante contradicción.

Después de esta parrafada recomiendo un tragito de coñac y un par de gelocatiles.

Un abrazo a todos.

elvayviene dijo...

pues yo creo q somos el resultado de vasosdelechecongalletas antes de dormir y playmobils en la ducha...
dicho esto el relato corto pero bueno ...claro q me he entretenido mucho más con la discusión q se ha generado por aqui...
voy a ver si me queda algo de coñac..

GAB dijo...

que tal sergi, eso de padres e hijos, bueno que te dire... estan los karamazov, esta edipo, esta la carta al padre de kafka, lo ultimo que lei es algo asi de que nosotros en algun lugar antes de encarnar, elegimos que padres nos tocaran, eso elimina un poco el factor suerte... ahora bien tu hablas del padre biologico creo yo (si no me sacas del error) pero hay muchas clases de figuras paternas que influyen mucho mas que el padre biologico, ahora con esto de la tasa de divorcios creo que esa figura se vendria acotando para los fines de semana y tal vez eso explique en parte las modas "metrosexuales" por aquello de que a la mujer le toca moldear el caracter de los hijos.

saludos

persis dijo...

No soy psicóloga, soy docente (y otras cosas) muy preocupada por este tema.

SERGI ÁLVAREZ dijo...

Persis: MEjor, mejor. Odio a los psicólogos. En cambio los docentes me parecen unos santos.

Elba: Y los bollicaos, y barrio sésamo y las gominolas de duro. Ah... qué tiempos aquellos.

Gab: Lo de los "metrosexuales" yo creo que es cosa de los hombres. Las madres sí, te atusan el flequillo y te limpian los mofletes con saliva y un pañuelo... pero no llegan a depilarte el pecho.
Ah, las modas, que estúpidas son. PEro eso es tema para otro debate.

En fin, gracias de nuevo por vuestra contribución a la cueva del murciélago.

Agua dijo...

Muy interesante el tema de debate...en el fondo supongo que algo queda en nosotros de nuestros padres...aunque solo sea el hacer lo que ellos NO HACEN o viceversa...no creeis? saludos.

盧廣仲vicent dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.